Tren Alemania
Alemania es cuna de la cultura y la historia de Europa. El Muro de Berlín, las maravillas de la Selva Negra o la Opera antigua de Frankfurt, son ejemplos de ello. El tren en Alemania es, sin dudas, la opción más conveniente para recorrer y conocer este increíble país.

Los trenes de alta velocidad (ICE), equipados con todas las comodidades, atraviesan Alemania tocando las ciudades más importantes. Es posible llegar en tren a Munich, Hamburgo, Berlín, Frankfurt, Stuttgart, Colonia y Dusseldorf, por nombrar algunos destinos de la red de trenes de Alemania.
Con servicios de primer nivel (tanto para la primera como para la segunda clase), estos trenes cruzan todo el territorio de Alemania a más de 300 km/h, permitiéndole por ejemplo, tomar su chocolate sin que se vuelque.
Viva las emociones mezcladas de la cosmopolita y ultramoderna ciudad de Berlín, la quinta ciudad más grande de la Unión Europea. Sea parte de la historia universal conociendo el Muro de Berlín o asómbrese con la oferta cultural de los más de 360 museos en la Isla de los Museos (considerada Patrimonio de la Humanidad).
Tanto de día como de noche, Berlín es una ciudad de ensueño en donde se mezclan piezas de la historia más importante de la humanidad, con concepciones artísticas y culturales casi futuristas.
Cruzar Alemania en tren es una experiencia fascinante. En poco más de 5 horas, y con los mejores servicios a bordo, viaje de la multifacética Berlín a la moderna Munich, en donde podrá deleitarse con la gran variedad de salchichas típicas de la ciudad como las Weißwurst con mostaza dulce, las Wollwurst y las Stockwurst. Eso si, no olvide pedir alguna de las más de 10 variedades de cervezas para acompañar!!
Muévase en tren hasta Stuttgart, considerada la cuna de la industria automotriz alemana (Porshe y Mercedes Benz tienen allí sus casas centrales).
Disfrute de la amplia oferta cultural de Dresden, ciudad con mezcla de arquitecturas mediterránea y barroca situada al este, a ambos lados del Río Elba. Dresden es llamada la puerta de la selva negra (excursión obligada si quiere conocer la naturaleza típica de Alemania).
Al norte, Hamburgo (“La puerta de Alemania al mundo”), se convierte en parada obligatoria para los miles de turistas que visitan este país. Atravesada por múltiples canales, a su puerto de aguas profundas llegan barcos de todo el mundo. Recorra el barrio St. Pauli si busca picante diversión o las villas del exclusivo barrio Blankenese. Con una historia de arte y cultura de excelencia, más de 100 clubes para visitar de noche, una gran variedad de hoteles, excelentes restaurantes, teatro de nivel internacional, exquisitas tiendas para ir de compras, e innumerables lugares de interés histórico, es considerada una de las ciudades más hermosas de Europa.
Destinos en Tren Alemania
La ciudad bávara de Nuremberg es un destino obligado cuando se visita Alemania. Viaje en Tren Nuremberg, para visitar una ciudad importante, producto de la historia.
Tome el tren Colonia y recorra de esta increíble ciudad de Alemania. Elija una acogedora posada sobre el río Rin, pida un vaso de cerveza Kölsch, y disfrute Colonia Alemania
Divertida y cambiante, es una de las ciudades más asombrosas del mundo. Berlín ofrece una visita al pasado, presente y futuro de Europa.
Dresden es considerada una ciudad con un grado artístico y cultural de nivel internacional. Es, además, la segunda ciudad con más zonas verdes de Europa. La Florencia Barroca es un punto de visita obligatorio dentro de su tour por Europa.
Con el segundo puerto más grande del continente, Hamburg es considerada la puerta de Europa al mundo. Al igual que los más de 18 millones de personas que visitan Hamburgo año a año, traspase esa puerta y conozca sus maravillas.
“Entre el arte y la cerveza, Munich es como un pueblo acampado entre colinas”, escribió el poeta alemán Heinrich Heine, hace más de 150 años. Hoy en día, esa condición sigue vigente.
Frankfurt es uno de los destinos más visitados cuando se recorre Alemania. Multifacética y bulliciosa, su mezcla de historia y modernidad es asombrosa. Llegue en tren a Frankfurt y conozca porque la llaman “la metrópoli más pequeña del mundo”.





